El exposoma es el conjunto de factores externos que suponen una agresión para la piel y para la salud desde que se nace hasta que se muere. Este grupo de factores, aceleran el proceso de envejecimiento de la piel y además, se está llegando a la conclusión de que el exposoma podría ser el causante de muchas enfermedades.
¿Cuáles son estos factores enemigos de nuestra salud? La radiación solar, el tabaco, la temperatura (frío o calor), la nutrición, el estrés, la falta de sueño y la polución. Actuar sobre estos factores puede ser un instrumento de prevención de enfermedades y también de promoción de la salud. Así lo asegura Agustín Buendía, responsable de la Fundación Piel Sana de la Asociación Española de Dermatología.
La evidencia científica de la importancia de estos factores sobre el envejecimiento de la piel es innegable. Y de todos estos factores, el sol es el principal acelerador del proceso de envejecimiento. Según los estudios de la AEDV, las personas que no se protegen del sol, envejecen un 24% más que las que sí establecen medidas de protección frente a las radiaciones solares. Esto se traduce en más arrugas, sequedad y manchas. Algunos cosméticos sirven de barrera para las agresiones externas
Respecto a las arrugas, también influye mucho el factor tabaco, que deteriora los fibroblastos, induce a estrés oxidativo e inhibe la defensa antioxidante del cuerpo. Es decir, la piel se queda con un tono apagado, mortecino, sin luz. Además, es un factor promotor del mantenimiento y agravamiento de enfermedades.
Hay que destacar que la alimentación es el factor con más evidencia científica. Está más que demostrado que una buena alimentación rica en frutas y verduras frescas va a retrasar los efectos de la vejez. A este factor nutricional, tenemos que añadir una disminución del consumo de alcohol, muy dañino para la salud, dormir mínimo ocho horas (la falta de sueño es otro factor del exposoma) . La falta de sueño provoca un aumento de cortisol (hormona del estrés) lo que además de no repararase la piel aprovechando el ciclo circadiano, se incrementa los episodios de celulitis en la piel.
El estrés es un factor que afecta a la piel pero sin embargo, según la Sociedad Española de Dermatología, no existe evidencia científica de que produzca envejecimiento, pero sí afectaría al sistema inmune, estrés oxidativo y daño al ADN de las células, por una reducción de la función barrera de la piel. Además, hay que destacar que el estrés provoca el incremento de excrección de esteroides suprarrenales lo que influye sobre las glándulas sebáceas y el empeoramiento del acné.
La exposición al calor intenso sí favorece la inflamación y daño oxidativo en el ADN. Lo que todavía no se ha estudiado, es cómo afecta el frío a la salud, que puede convertirse también en una interesante fuente de estudio contra el envejecimiento en el futuro. Un futuro en el que deberemos tener en cuenta, en palabras de la doctora Maria Jesús Lucero, que la protección deberá ser un concepto holístico que abarque el Microbioma (ecosistema microbiológico, PH de la piel, barrera cutánea) y el Exposoma que, como hemos explicado, son los factores externos. Según la Dra. Lucero, el futuro pasa por la individualización y la protección solar personalizada.
